Los tipos de colágeno más relevantes y para qué se utilizan
Colágeno Tipo I — El más abundante en la piel
- Es el colágeno predominante en la estructura cutánea.
- Las formulaciones orientadas al cuidado estético utilizan péptidos de colágeno hidrolizado Tipo I, como Peptan®, combinados habitualmente con ingredientes como elastina, ácido hialurónico o vitaminas antioxidantes (por ejemplo, vitamina C, que contribuye a la formación normal de colágeno).
- Este enfoque es el que encontramos en productos como C+E Max Colágeno Bebible, diseñados para integrarse de forma cómoda en rutinas centradas en el cuidado de la piel.
Colágeno Tipo II — Presente en el cartílago
- El Tipo II es el colágeno predominante en el cartílago, un tejido que soporta la movilidad.
- Las formulaciones dirigidas al tejido conectivo que rodea la articulación suelen combinar péptidos de colágeno hidrolizado con ingredientes como glucosamina, condroitina o MSM, característicos de productos destinados a este uso.
- Un ejemplo es Blisscolágeno ONE, que incorpora péptidos de colágeno marino hidrolizado Naticol® dentro de una fórmula completa orientada a este tipo de aplicaciones.
Colágeno Tipo III — Elasticidad y soporte
- Actúa junto al Tipo I en la estructura de la piel y otros tejidos. Suele aparecer de forma conjunta en matrices de colágeno hidrolizado y contribuye al soporte estructural.
El error más frecuente al tomar colágeno (y cómo evitarlo)
El error más habitual no es la dosis ni el momento del día: es elegir un colágeno que no está diseñado para tu objetivo.
Por ejemplo:
Las fórmulas orientadas al tejido conectivo articular incluyen ingredientes específicos como glucosamina o MSM y péptidos como Naticol®. Aunque puedan contener colágeno, no están pensadas para el cuidado estético de la piel.
Las fórmulas orientadas a la piel suelen emplear colágeno Tipo I, como Peptan®, junto con elastina, ácido hialurónico y vitaminas antioxidantes. Estas fórmulas no están diseñadas para aplicaciones articulares.
Son dos caminos distintos con propósitos distintos.
Elegir bien evita frustraciones… y multiplica la probabilidad de notar resultados.
Cómo elegir el colágeno ideal según tu objetivo personal
✔ Si tu objetivo es mejorar el aspecto de la piel
Busca:
- Péptidos de colágeno hidrolizado Tipo I
- Fórmulas con elastina, ácido hialurónico o antioxidantes
- Vitamina C, que contribuye a la formación normal de colágeno
Este tipo de combinación es la que utiliza C+E Max Colágeno Bebible , una opción creada para complementar rutinas de cuidado facial desde el interior.
✔ Si tu objetivo es apoyar el tejido conectivo relacionado con la movilidad
Busca:
- Péptidos de colágeno hidrolizado utilizados habitualmente en este tipo de formulaciones (como Naticol®)
- Ingredientes como glucosamina, condroitina o MSM
- Vitaminas o minerales con funciones reconocidas en el organismo
Este es el enfoque que sigue Blisscolágeno ONE , que combina péptidos de colágeno y otros ingredientes utilizados en este tipo de complementos.
✔ Si buscas beneficios en ambos ámbitos
Puedes combinar ambas fórmulas, ya que actúan en tejidos distintos y no interfieren entre sí.
Qué mirar realmente al comprar un colágeno
Tipo I (piel), Tipo II (cartílago) o péptidos hidrolizados utilizados según la finalidad.
Marcas registradas como Peptan® o Naticol® aportan trazabilidad y respaldo técnico.
Solo esta vitamina tiene una declaración de salud autorizada en relación con la formación normal de colágeno.
Gran pista para saber si está orientada a piel o a tejido conectivo.
- Piel ≠ articulaciones… Y ese es el punto clave que lo cambia todo.
Conlusión
Si te quedas con una sola idea, que sea esta:
No hay un colágeno “mejor” en términos absolutos… solamente el colágeno adecuado para tu objetivo
- Si buscas cuidado de la piel → fórmulas con colágeno Tipo I, como las que incluyen Peptan®.
- Si buscas cuidar el tejido conectivo → fórmulas específicas con péptidos como Naticol® y otros ingredientes habituales en este tipo de productos.
- Si quieres ambos → combina dos enfoques complementarios.
Elegir bien te permite transformar un simple suplemento en una herramienta realmente útil para tu bienestar.







